
Aun en un contexto marcado por presiones inflacionarias y señales de desaceleración económica, el crédito al consumo en México mantiene una trayectoria ascendente. El número de tarjetas de crédito en circulación alcanzó un nivel sin precedentes, lo que confirma un cambio estructural en la forma en que los mexicanos acceden al financiamiento y utilizan productos bancarios para su vida cotidiana.
Un máximo histórico en tarjetas de crédito activas
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, al cierre de septiembre se contabilizaron más de 38.1 millones de tarjetas de crédito activas en el país. Esta cifra representa un crecimiento anual de 5.44% y el nivel más alto desde que se tiene registro oficial.
El aumento refleja una mayor demanda de financiamiento por parte de los consumidores, quienes recurren al crédito no solo para cubrir gastos inmediatos, sino también para administrar liquidez.
Nuevos jugadores impulsan la competencia
Analistas del sector coinciden en que la entrada de bancos digitales y fintech ha sido un factor clave detrás de este crecimiento. Instituciones como Revolut, Ualá, Openbank, así como plataformas tecnológicas y emisores de tarjetas como PlataCard y DiDiCard, han modificado la dinámica del mercado.
Estas entidades han introducido procesos de contratación más ágiles, 100% digitales y con menor fricción, además de propuestas de valor atractivas como programas de cashback, ausencia de anualidad o requisitos de ingreso más accesibles. Esto ha permitido ampliar el universo de personas con acceso al crédito formal.
Presión sobre la banca tradicional
Aunque la participación de estas nuevas instituciones aún es limitada frente a la banca tradicional, su presencia ya está generando presión competitiva. Los grandes bancos han comenzado a modernizar procesos, lanzar tarjetas sin anualidad, permitir solicitudes desde aplicaciones móviles y ajustar condiciones para no perder participación de mercado.
Este fenómeno confirma que la competencia no solo ha incrementado el número de tarjetas emitidas, sino que también ha elevado el estándar de los productos financieros disponibles para los usuarios.
Los grandes bancos concentran la mayoría del mercado
A pesar del avance de los nuevos participantes, los datos del regulador muestran que la mayor parte de las tarjetas de crédito sigue concentrada en los principales bancos del país. En conjunto, siete instituciones —BBVA México, HSBC, Santander México, Banamex, Scotiabank, Banorte e Inbursa— concentran 33.8 millones de tarjetas.
Un año antes, estas mismas instituciones reportaban cerca de 28.9 millones de plásticos, lo que confirma un crecimiento relevante incluso dentro del sistema bancario tradicional. BBVA México se mantiene como el banco con mayor volumen de tarjetas de crédito en circulación.
Digitalización y acceso al crédito
La digitalización ha sido un catalizador clave. En los últimos años, el sistema financiero mexicano ha ampliado el acceso al crédito para segmentos históricamente desatendidos, mediante tarjetas garantizadas, líneas iniciales bajas y modelos de evaluación alternativos.
Este récord histórico no solo refleja un mayor uso del crédito, sino una transformación profunda en la manera en que los mexicanos se integran al sistema financiero formal.







