
Las tarjetas de crédito de Banorte entraron en una nueva etapa contractual. El banco informó a sus clientes sobre una serie de modificaciones a los contratos de prácticamente todo su portafolio de tarjetas, un aviso que ha generado dudas entre los usuarios, especialmente sobre si estos cambios afectan el uso cotidiano del crédito. Aunque Banorte aclara que se trata de ajustes administrativos y de claridad legal, el detalle de las nuevas cláusulas revela puntos relevantes que conviene conocer.
Tarjetas de crédito incluidas en los cambios
De acuerdo con el aviso oficial, las modificaciones aplican a la mayoría de las tarjetas de crédito del banco, entre ellas Clásica, Banorte por Ti, Oro, Mujer Banorte, Platinum, Infinite, United, United Universe, Marriott Bonvoy, Marriott Bonvoy Inspire, Banortetec Bit, Banortetec Pro, Selección Nacional y One Up.
Grupo Financiero Banorte precisó que los cambios no alteran las condiciones de uso de las tarjetas, como límites de crédito, tasas o comisiones vigentes, sino que buscan actualizar y homologar sus documentos contractuales conforme a la regulación.
Actualización del RECA y documentos legales
Uno de los principales ajustes es la actualización del número de RECA (Registro de Contratos de Adhesión) en todos los documentos legales, incluyendo el contrato, la carátula de crédito, el anexo de comisiones y el apartado de disposiciones legales. Esta modificación responde a una renovación formal del contrato ante la autoridad.
Asimismo, Banorte eliminó de sus documentos los productos AT&T y AT&T Elite, al dejar de operar y ya no ser ofertables, lo que representa una depuración del portafolio vigente.
Nuevas autorizaciones en la solicitud de tarjeta
Un cambio relevante se incorpora en la solicitud simplificada de tarjeta de crédito, que ahora añade una segunda página con nuevas secciones de autorización. Entre ellas destaca la autorización expresa para que Banorte consulte el historial del solicitante en sociedades de información crediticia, como Buró de Crédito o Círculo de Crédito.
El documento establece que el banco podrá realizar consultas periódicas mientras exista una relación jurídica con el cliente y compartir dicha información con otras empresas del mismo grupo financiero. Esta autorización tiene una vigencia inicial de tres años, aunque se mantiene activa mientras el cliente conserve productos con el banco.
Uso de datos personales y fines comerciales
Otra adición importante corresponde a las autorizaciones revocables relacionadas con el uso de datos personales. El contrato plantea que el cliente autorice al banco a utilizar su información para fines publicitarios y de mercadeo, incluyendo contacto por correo electrónico, teléfono y, de forma explícita, incluso en el lugar de trabajo durante horario laboral.
Si bien estas cláusulas son comunes en la banca, el propio documento señala que son revocables, lo que permite al cliente limitar el uso de su información si así lo decide.
Ajustes en títulos de cláusulas y derechos del cliente
Finalmente, Banorte realizó cambios en los títulos de diversas cláusulas contractuales para mejorar su claridad, sin modificar su contenido de fondo. El banco recordó que los contratos están inscritos ante la CONDUSEF y que los clientes cuentan con un plazo de 30 días para cancelar el contrato si no están de acuerdo con las modificaciones, sin penalización.







