
Tras un largo proceso regulatorio, Nu ha dado el paso definitivo en su evolución dentro del ecosistema financiero nacional. La entidad ha comenzado a operar oficialmente como Institución de Banca Múltiple bajo la razón social Nubank, S.A. Institución de Banca Múltiple, dejando atrás su figura de Sociedad Financiera Popular (SOFIPO). Con más de 15 millones de usuarios, este movimiento consolida a la plataforma como el banco digital más grande del país y marca un hito en la competencia frente a la banca tradicional.
Transición operativa y actualización de la plataforma
Para concretar esta transformación técnica y legal, la institución implementó una pausa planificada en su aplicación móvil el pasado miércoles 5 de agosto. Durante un lapso de cuatro horas y media, los usuarios no pudieron emitir ni recibir transferencias SPEI, mientras los sistemas migraban a la nueva infraestructura bancaria. Sin embargo, la operatividad de los plásticos físicos, tanto de crédito como de débito, se mantuvo intacta, permitiendo a los clientes realizar compras sin interrupciones durante el proceso de actualización tecnológica.
De SOFIPO a Institución de Banca Múltiple
La historia de Nu en México ha sido de constante evolución. La empresa ingresó al país en 2019 operando bajo la supervisión de la PROFECO para ofrecer su tarjeta de crédito. En 2022, adquirió la figura de SOFIPO (Nu México Financiera) para lanzar productos de captación y ahorro. Ahora, en 2026, la plataforma culmina su proceso al obtener la autorización para operar como un banco 100% regulado. Esto significa que la entidad ya se encuentra bajo la supervisión integral de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el Banco de México (Banxico) y la CONDUSEF en materia de banca múltiple.
Seguro IPAB: mayor protección para los ahorradores
El beneficio más tangible de esta transformación para los clientes actuales recae en la seguridad de sus recursos depositados en la Cuenta Nu y sus respectivas «cajitas». Al migrar a la figura bancaria, los ahorros de los usuarios dejan de estar cubiertos por el Seguro Prosofipo (limitado a 25,000 UDIS) y pasan a estar respaldados por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). Este seguro gubernamental protege el dinero de los clientes hasta por 400,000 UDIS, cifra que actualmente equivale a más de 3.3 millones de pesos por cliente e institución, brindando una certeza jurídica idéntica a la de los bancos más antiguos del país.
Cambios en plásticos y actualización de contratos
En términos prácticos, los usuarios no necesitan realizar trámites engorrosos para continuar utilizando los servicios. Los contratos de crédito y débito ya han sido actualizados ante el Registro de Contratos de Adhesión (RECA) para reflejar el respaldo de Nubank S.A. En cuanto a los plásticos físicos, las nuevas tarjetas que se emitan por apertura, renovación o reposición presentarán un ligero ajuste en su diseño para incluir la nueva denominación bancaria, aunque las tarjetas con el diseño anterior seguirán siendo completamente operativas hasta su fecha de vencimiento.
El impacto en el mercado y futuros productos
Al convertirse en banco, Nubank adquiere la capacidad legal para ampliar considerablemente su catálogo de servicios. Se espera que en el corto y mediano plazo la institución introduzca productos que la figura de SOFIPO limitaba, como cuentas de nómina con portabilidad, créditos personales más amplios, y tarjetas de crédito de niveles premium (como los segmentos Ultravioleta o Croma que ya operan en otros mercados). Este abanico de posibilidades obligará al resto del sector financiero a acelerar sus estrategias de retención de clientes frente a la agresiva expansión del gigante morado.







