
El mercado de tarjetas de crédito en México atraviesa por una reconfiguración estructural impulsada por la integración de nuevas instituciones al sistema bancario regulado. Tras consolidar su autorización como institución de banca múltiple ante las autoridades financieras, Banco Plata ascendió al tercer lugar nacional en emisión de tarjetas de crédito con más de 6.4 millones de contratos activos. Este movimiento estadístico y operativo no solo presiona a las instituciones financieras tradicionales, sino que expone los desafíos de un crecimiento masivo, reflejado en un índice de morosidad sensiblemente superior al promedio del sector nacional.
La migración de fintech a banco y el crecimiento en el mercado
De acuerdo con datos oficiales de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), entre abril de 2025 y abril de 2026 el sistema bancario mexicano incorporó más de 8 millones de nuevos contratos de tarjetas de crédito, alcanzando un total cercano a los 45.88 millones de plásticos en circulación. Una porción significativa de este incremento responde al registro formal de Banco Plata en los reportes del regulador.
Aunque la institución ya colocaba plásticos bajo un esquema fintech, fue a partir de su integración formal a la banca múltiple cuando sus cifras comenzaron a contabilizarse dentro del sistema regulado. Al incorporar su base existente y registrar la emisión de aproximadamente 341,000 nuevas tarjetas en un solo periodo mensual, la entidad se posicionó únicamente por debajo de BBVA y Banamex, superando en volumen de plásticos emitidos a bancos de larga trayectoria como Santander, Banorte, HSBC y BanCoppel.
El Índice de Morosidad (IMOR) como principal indicador de riesgo
A pesar del acelerado ritmo de colocación, los reportes de la CNBV revelan un aspecto crítico en la operación de la entidad: un Índice de Morosidad (IMOR) del 6.03% en su cartera de tarjetas de crédito. El IMOR es el indicador financiero que mide el porcentaje de la cartera de crédito que presenta incumplimiento de pago por parte de los deudores frente al total del financiamiento otorgado.
El porcentaje registrado por la institución supera ampliamente el promedio del sistema bancario mexicano, el cual se ubica alrededor del 3.3%. Este nivel de morosidad sugiere que la estrategia de expansión agresiva y la flexibilidad en los filtros de evaluación crediticia han derivado en un mayor nivel de incumplimiento. Para mitigar este riesgo, la entidad podría verse obligada a endurecer sus criterios de aprobación, elevar el uso de opciones como las tarjetas garantizadas o ajustar sus modelos de originación de crédito.
Despliegue de infraestructura y la llegada de nuevos competidores
La estrategia de la institución no se limita al financiamiento mediante tarjetas. Como parte de su plan de consolidación, la entidad anunció la instalación de 300 cajeros automáticos inteligentes en distintas ciudades del país, buscando ofrecer puntos de contacto físicos para sus usuarios y competir de forma directa con la banca tradicional.
Asimismo, el sistema financiero continuará ajustándose con la próxima incorporación formal de otras entidades al sector bancario regulado, como es el caso de Nu México. Al momento en que estas plataformas comiencen a reportar formalmente sus contratos de tarjetas como instituciones de banca múltiple ante la CNBV, las estadísticas de volumen de plásticos en el mercado mexicano registrarán un nuevo reordenamiento.
Aspectos que los usuarios deben evaluar antes de contratar
El incremento generalizado en el uso del crédito al consumo, que de acuerdo con el Banco de México (Banxico) mantiene un crecimiento anual superior al 11%, exige mayor prudencia por parte de los tarjetahabientes. Quienes busquen contratar una tarjeta de crédito en este segmento deben analizar detenidamente las condiciones del producto, entre las que destacan:
- Fechas de corte y plazo de pago: Verificar el número de días adicionales posteriores al corte para liquidar el saldo sin generar intereses.
- Costo Anual Total (CAT): Revisar la tasa de interés aplicable y las comisiones asociadas en caso de no ser cliente totalero.
- Criterios de aprobación: Considerar que las instituciones con alta morosidad suelen endurecer sus evaluaciones de riesgo, lo que puede derivar en líneas de crédito iniciales más conservadoras o en la solicitud de depósitos en garantía.







