
Didi Finanzas ha movido sus fichas en el competitivo tablero de las cuentas de ahorro en México. La compañía anunció una reestructuración sorpresiva en los rendimientos de su popular “Didi Cuenta”. A partir de ahora, la tasa de interés anual se eleva a un atractivo 16%, sin embargo, este beneficio vendrá con una “letra pequeña” que ha generado debate entre sus usuarios: un nuevo tope de $10,000 pesos. Este cambio divide la oferta de valor del producto y ajusta su estrategia frente a la competencia.
El Nuevo Esquema de Rendimiento Escalonado
El ajuste, que fue comunicado a los clientes vía correo electrónico y ya se refleja en el portal web de la SOFIPO, establece un sistema de tasas escalonadas. Los primeros $10,000 pesos depositados en la cuenta generarán un rendimiento fijo anual del 16%. No obstante, cualquier monto que exceda esa cifra, pasará a generar intereses a una tasa, también fija, del 8.5% anual.
Para ilustrarlo de forma práctica: si un usuario deposita $20,000 pesos en su Didi Cuenta, los primeros $10,000 obtendrán el 16% de rendimiento, y los $10,000 restantes recibirán el 8.5%. Es importante destacar que no existe un límite superior para la segunda tasa; cualquier cantidad por encima del tope inicial generará el 8.5%. Una tasa secundaria que sigue siendo competitiva en el mercado financiero actual.
Contexto Regulatorio y Reacción del Mercado
Es crucial recordar que Didi Cuenta opera en México como un producto de la Sofipo (Sociedad Financiera Popular) JP SofiExpress. Esta naturaleza regulatoria, supervisada por la CNBV, obliga a la entidad a notificar cualquier cambio en el contrato con 30 días de anticipación, permitiendo a los usuarios decidir si continúan con el servicio bajo las nuevas condiciones o cancelan su cuenta. La nueva carátula del contrato ya refleja esta estructura de tasas dual.
La decisión de Didi de imponer un tope tan bajo ha generado opiniones divididas. Mientras que el 16% es una de las tasas headline más altas del sector, el límite de $10,000 es notablemente inferior al de sus competidores directos, que suelen ofrecer tasas promocionales en topes de $20,000, $25,000 o incluso superiores.
Este movimiento estratégico sugiere un cambio de enfoque para Didi. En lugar de subsidiar altas tasas para grandes saldos (lo cual tiene un alto costo financiero), la compañía parece centrarse en atraer a un gran volumen de pequeños ahorradores, ofreciéndoles la mejor tasa del mercado en un saldo bajo y accesible. Al mismo tiempo, mantiene una tasa secundaria atractiva (8.5%) para retener el capital de mayor volumen, pero con un costo más sostenible para la financiera.







