
Después de meses de anuncios y ajustes regulatorios, la RappiCard ya tiene fecha oficial para dar uno de los pasos más relevantes de su historia en México. A partir del 5 de marzo de 2026, la tarjeta de crédito comenzará a operar formalmente como una tarjeta bancaria emitida por Banorte, lo que marca el cierre del proceso de integración iniciado tras la adquisición de Tarjetas del Futuro por parte del grupo financiero.
Integración total a Banorte sin cambios inmediatos para el usuario
De acuerdo con el correo enviado a los tarjetahabientes, la integración de RappiCard a Banorte no modifica por ahora la forma en que opera la tarjeta, ni sus condiciones comerciales vigentes. La institución aclaró que las funciones actuales, precios y beneficios se mantienen sin cambios en esta primera etapa.
No obstante, el aviso también adelanta que, una vez completada la integración, podrían anunciarse nuevos beneficios, lo que abre la puerta a que la tarjeta participe en campañas tradicionales del banco, como promociones estacionales o eventos de descuentos.
Nuevo contrato bancario a partir del 5 de marzo
El cambio clave ocurrirá el 5 de marzo, fecha en la que entrarán en vigor los nuevos contratos bancarios de RappiCard. Estos documentos ya fueron publicados y sustituyen a los contratos anteriores de carácter no bancario.
El nuevo contrato se reorganiza en tres capítulos, alineados a los estándares de la banca múltiple. El primero regula la apertura, uso de la tarjeta, pagos, intereses, comisiones y cargos no reconocidos. El segundo se enfoca en los servicios bancarios digitales, como cajeros automáticos y centros de contacto. El tercero concentra las cláusulas generales, avisos, obligaciones del titular y referencias regulatorias.
Actualización de documentos regulatorios
Con el paso a banca múltiple, Banorte también actualizó documentos clave. Entre ellos se encuentran una nueva carátula de crédito, el índice contractual, la transcripción de preceptos legales y el anexo de comisiones y tasas de interés, todos ya alineados a la normativa aplicable a los bancos.
Estos cambios confirman que, a partir de marzo, la RappiCard quedará plenamente integrada al marco regulatorio bancario, con derechos y obligaciones equivalentes a los de cualquier tarjeta emitida por Banorte.
Comisiones establecidas y derecho a cancelación
El anexo de comisiones mantiene cargos ya conocidos, como la reposición de tarjeta (215 pesos), disposiciones de efectivo desde 2% en cajeros Banorte y una penalización por pago tardío de 400 pesos. No se incorpora anualidad en el esquema publicado.
Además, el aviso recuerda que los clientes cuentan con 30 días naturales para cancelar la tarjeta si no están de acuerdo con las nuevas condiciones, siempre que el saldo se encuentre en cero, conforme a la regulación vigente.
Con esta transición, RappiCard entra en una nueva etapa como tarjeta bancaria, consolidando su evolución dentro del sistema financiero mexicano.







