
El panorama de las recompensas bancarias en México está a punto de sufrir una sacudida importante. Mientras los bancos tradicionales han mantenido esquemas de lealtad estáticos durante años, la llegada de Revolut al mercado nacional trae consigo una propuesta agresiva que promete cambiar las reglas del juego: los RevPoints. Este programa, que ya ha generado ruido en otros mercados, finalmente revela sus términos y condiciones para los usuarios mexicanos en su fase de prueba. No se trata solo de acumular puntos por gastar, sino de un ecosistema financiero diseñado para incentivar el uso diario de la tarjeta a través de mecanismos poco convencionales como el “redondeo estratégico“, posicionándose como un competidor directo de gigantes consolidados como American Express.
La mecánica de acumulación: Más allá del cashback tradicional
A diferencia de las tarjetas de crédito convencionales que otorgan puntos de manera lineal, la estructura de RevPoints introduce un sistema escalonado que beneficia a los usuarios con planes de mayor categoría. Según la información preliminar disponible en la aplicación, los usuarios del plan estándar podrían obtener un punto por cada 100 pesos gastados en débito, una tasa que se incrementa sustancialmente al utilizar productos de crédito o al escalar a membresías superiores. Este modelo emula la exclusividad de los programas de viajero frecuente, pero democratiza el acceso a través de la tarjeta de débito, un movimiento astuto en un país donde el uso del crédito aún tiene barreras de entrada significativas.
El “Redondeo”: La estrategia de micro-inversión en puntos
Una de las características más innovadoras, y potencialmente polémicas, es la función de redondeo para la compra de puntos. El sistema permite que, al realizar una compra (por ejemplo, de $10.75), la transacción se cierre al múltiplo de 10 más cercano (cobrando $20.00), utilizando la diferencia ($9.25) para comprar RevPoints automáticamente. Esta funcionalidad convierte el “cambio suelto” digital en activos de lealtad. Para el usuario disciplinado, esto representa una forma acelerada de maximizar recompensas sin alterar sus hábitos de consumo; sin embargo, para el usuario despistado, podría significar un flujo de salida de dinero hormiga imperceptible si no se gestiona la configuración adecuada dentro de la app.
Las letras chiquitas: Exclusiones y penalizaciones
Como en todo producto financiero, es importante poner atención a los detalles. Los términos y condiciones revelados son estrictos respecto a qué transacciones no generan puntos. Quedan fuera del juego los pagos de servicios gubernamentales, impuestos, juegos de azar, compra de criptomonedas y transferencias líquidas. Además, la institución se reserva el derecho de revertir puntos o bloquear cuentas si detecta comportamientos inusuales, como devoluciones excesivas de compras que generaron puntos o inactividad prolongada de la cuenta (más de 12 meses). Es vital que los usuarios entiendan que este no es un sistema para “truquear” el algoritmo, sino para recompensar el gasto genuino en comercios minoristas y servicios elegibles.







