
El ecosistema financiero mexicano podría sumar pronto un nuevo jugador bancario. Naranja X, la fintech de origen argentino conocida por su tarjeta de crédito, presentó formalmente una solicitud de licencia bancaria en México, un paso clave que marcaría su transición de empresa comercial a institución financiera plenamente regulada. La decisión se da en un mercado de alta competencia y creciente interés de fintech extranjeras por el mercado mexicano.
La solicitud formal ante las autoridades mexicanas
De acuerdo con información pública, la solicitud fue presentada ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores por N-Xers S.A. de C.V., la subsidiaria mexicana encargada de operar la tarjeta de crédito Naranja X en el país. Esta empresa es controlada por Grupo Financiero Galicia, uno de los holdings financieros más relevantes de Argentina.
La petición se realizó conforme a lo establecido en la Ley de Instituciones de Crédito, lo que implica que, de obtener la autorización, Naranja X pasaría a operar como institución de banca múltiple, con supervisión directa del regulador financiero mexicano.
Por qué también se notificó a la SEC de Estados Unidos
El movimiento no solo fue informado a las autoridades mexicanas. Grupo Financiero Galicia también notificó la decisión a la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos. La razón es que el holding argentino cotiza en mercados bursátiles internacionales, por lo que está obligado a reportar a sus inversionistas cualquier decisión estratégica relevante, como la expansión regulatoria a un nuevo país.
Este tipo de avisos es habitual entre grupos financieros que operan en mercados públicos y buscan mantener transparencia ante accionistas y reguladores internacionales.
De operación indirecta a banca regulada
Hasta ahora, la presencia de Naranja X en México se daba bajo un esquema indirecto, es decir, como empresa comercial emisora de una tarjeta de crédito, respaldada por su subsidiaria local. Bajo este modelo, la tarjeta se encontraba protegida por instancias de consumo, pero no operaba como banco ni estaba bajo el mismo nivel de regulación que las instituciones de banca múltiple.
Con la solicitud de licencia, el grupo busca establecer una operación directa y plenamente regulada, siguiendo el camino de otras fintech de origen argentino como Ualá, que ya obtuvo licencia bancaria en México, o Mercado Pago, que recientemente inició su propio proceso.
Un mercado competitivo y bajo análisis regulatorio
La llegada potencial de Naranja X como banco se da en un mercado altamente competitivo, donde conviven bancos tradicionales, neobancos y plataformas digitales. Aunque la aplicación de Naranja X ya supera las 100 mil descargas en México, su escala aún es reducida frente a jugadores consolidados.
En Argentina, Naranja X cuenta con millones de usuarios y tarjetas emitidas, pero también ha mostrado un incremento en su nivel de morosidad, un factor que será analizado por las autoridades mexicanas durante el proceso de autorización. Cabe recordar que la obtención de una licencia bancaria es un trámite largo y riguroso, por lo que la resolución no será inmediata.
Aun así, la solicitud refuerza la estrategia regional de Naranja X y confirma el atractivo de México como uno de los mercados clave para la innovación financiera en América Latina.







