
El sector financiero mexicano amaneció con una sacudida regulatoria significativa tras la revelación de las más recientes sanciones impuestas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). En un movimiento que subraya la política de “cero tolerancia” ante la opacidad operativa, el organismo regulador ha dictado multas económicas conjuntas que ascienden a 37.7 millones de pesos contra tres actores relevantes del ecosistema: Banca Mifel, Banco Base y la popular Sofipo Financiera Sustentable (Finsus). Estas penalizaciones no derivan de delitos consumados, sino de deficiencias detectadas en sus controles internos para la Prevención de Lavado de Dinero (PLD), una distinción técnica vital para entender la salud del sistema bancario nacional.
Desglose de las sanciones
De acuerdo con los registros públicos del regulador, Banca Mifel ha sido la institución más afectada en esta ronda de supervisiones, acumulando sanciones por un total aproximado de 21.4 millones de pesos. El banco, que ha experimentado un crecimiento en su cartera de productos y posicionamiento de mercado en los últimos trimestres, enfrentó observaciones respecto a la actualización de sus metodologías de riesgo. Por su parte, Banco Base y Finsus recibieron multas que rondan los 8 millones de pesos cada una. Este escenario pone de relieve que el crecimiento acelerado de las instituciones financieras debe ir estrictamente acompañado de un robustecimiento proporcional en sus áreas de cumplimiento normativo.
La naturaleza técnica de las fallas: Controles, no delitos
Es fundamental para los mercados y los usuarios comprender la naturaleza de estas multas. Las fallas señaladas incluyen omisiones al clasificar el grado de riesgo de nuevos clientes durante la apertura de cuentas y la falta de consideración de información transaccional clave —como ingresos declarados y flujo de efectivo esperado— para establecer perfiles transaccionales adecuados. En términos simples, los “candados” digitales y administrativos de estas entidades no cumplieron con los estándares de rigor exigidos por la ley para blindar al sistema financiero.
El caso Finsus y la defensa de la administración actual
En el caso específico de Finsus, una de las Sociedades Financieras Populares más mediáticas del país, la situación tiene matices importantes. Aunque las notificaciones de sanción se han hecho públicas recientemente, la entidad ha aclarado que las observaciones corresponden a ejercicios del año 2020. Esto implica que las deficiencias señaladas ocurrieron bajo una administración anterior a la actual gestión, la cual ha tenido que responder institucionalmente por procesos heredados. Sin embargo, el mensaje del regulador es claro: la responsabilidad institucional persiste en el tiempo y las correcciones deben ser inmediatas, independientemente de quién ocupe la silla directiva en el momento de la sanción.
Endurecimiento sistémico y actualización de perfiles
Este episodio explica el reciente endurecimiento en los procesos de “Conoce a tu Cliente” que muchos usuarios han experimentado en los últimos meses. Bancos y fintechs están cerrando filas, solicitando actualizaciones de expedientes fiscales y comprobantes de ingresos de manera masiva para evitar caer en estos supuestos sancionables. El Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) ha advertido que, si bien la banca ha intensificado sus esfuerzos, la exposición al riesgo en México sigue siendo alta debido a factores externos como la delincuencia organizada y la economía informal, lo que obligará a las instituciones a invertir aún más en tecnología de monitoreo transaccional y modelos de riesgo predictivos.







