
El panorama de los créditos digitales en México enfrenta una nueva sacudida. DiDi Préstamos, una de las plataformas de financiamiento inmediato más populares del país, ha notificado a sus usuarios una actualización de condiciones que redefine por completo el costo de su crédito. Con un Costo Anual Total (CAT) que podría escalar hasta el 400%, la medida enciende un debate crucial sobre la accesibilidad versus la sostenibilidad de los préstamos en línea, poniendo en alerta a miles de consumidores.
El Detalle del Aumento: Un Salto Exponencial
La compañía de movilidad y servicios financieros comenzó a comunicar vía correo electrónico los cambios que aplicará a su producto de crédito revolvente, los cuales entrarán en vigor en 30 días. El ajuste más importante se encuentra en la tasa de interés ordinaria mensual, que ahora se establece en un rango dinámico que puede ir desde el 3.5% hasta un elevado 18% mensual.
Este ajuste mensual tiene una repercusión directa en el costo total del financiamiento a largo plazo. Según se refleja ya en la nueva carátula de contrato del producto, el CAT (Costo Anual Total) promedio informativo se ha fijado en 400% más IVA. Este porcentaje, que por ley debe comunicar la entidad, representa el costo total de un crédito, incluyendo intereses, comisiones y gastos, expresado anualmente.
¿Cómo Afecta al Usuario? La Letra Pequeña del Contrato
Es fundamental para el consumidor entender que este 400% es un promedio informativo. La tasa de interés ordinaria anual específica que pagará cada cliente será variable, fluctuando en un rango que va desde el 48% anual.
La asignación de esta tasa no será aleatoria; DiDi Préstamos basará el costo final del crédito en el perfil de riesgo de cada solicitante. Esto significa que la evaluación del historial en el Buró de Crédito y el ‘score’ crediticio del usuario serán determinantes para saber si se le asigna la tasa más baja o la más alta.
Además del interés ordinario, el contrato también establece un interés moratorio de 0.6% diario sobre el monto vencido. Esto significa que cualquier retraso en el pago, por mínimo que sea, activará un costo adicional que puede crecer de forma exponencial, complicando significativamente la liquidación de la deuda.
La ‘fintech’ ha señalado que, aunque los cambios se verán reflejados en la aplicación en un plazo de 30 días desde la notificación, también ofrece una vía de salida. Aquellos usuarios que actualmente posean un crédito revolvente y no estén de acuerdo con estas nuevas y costosas condiciones, tienen el derecho de solicitar la cancelación de su línea de crédito sin ninguna penalización.







