
En las últimas semanas, ha crecido la preocupación entre los usuarios de la banca en México debido a reportes sobre el cierre de cuentas por parte de HSBC. Sin embargo, lo que parece una política aislada de una institución es, en realidad, el reflejo de una estricta normativa que aplica a todos los bancos del país. Jorge Arce, director general de HSBC México, ha confirmado estas acciones, aclarando que no son decisiones arbitrarias, sino una obligación legal derivada de las rigurosas leyes para prevenir el lavado de dinero, una de las más severas a nivel mundial.
La Ley Antilavado: El Verdadero Motivo Detrás de los Cierres
La razón fundamental detrás de la cancelación de una cuenta bancaria es la falta de un expediente de cliente completo y actualizado. Las regulaciones financieras en México exigen que los bancos conozcan a fondo a sus clientes, lo que incluye tener información precisa sobre su actividad económica, el origen lícito de sus recursos y su perfil transaccional. Cuando un banco no cuenta con esta información o detecta incongruencias, se ve legalmente obligado a tomar medidas para evitar ser utilizado como vehículo para actividades ilícitas.
Este proceso no es sorpresivo ni inmediato. Antes de proceder con un cierre, el banco tiene la obligación de contactar al cliente para solicitar la actualización de sus datos. Esto puede ocurrir por diversos motivos: un cambio de empleo, el inicio de un emprendimiento, un cambio en el régimen fiscal o simplemente porque la información registrada tiene varios años de antigüedad. Solo si el cliente no responde a estos requerimientos o la información proporcionada no es suficiente para justificar su actividad, la institución procederá con la cancelación como última instancia para cumplir con la ley.
Tecnología y Patrones de Riesgo: ¿Cómo Detectan los Bancos las Inconsistencias?
Los bancos como HSBC utilizan sistemas tecnológicos avanzados, incluyendo inteligencia artificial, para monitorear miles de millones de transacciones en tiempo real. Estos sistemas están programados para detectar patrones inusuales o atípicos. Por ejemplo, si una cuenta que habitualmente recibe un ingreso modesto de pronto comienza a registrar depósitos de alto volumen sin una justificación clara, se genera una alerta. En ese momento, el banco contactará al cliente para solicitarle que aclare el origen de dichos fondos.
Es crucial entender que estas medidas son una consecuencia directa de la vigilancia regulatoria. En el pasado, HSBC enfrentó una multa récord de 1,900 millones de dólares en Estados Unidos precisamente por fallas en sus controles antilavado. Este antecedente explica, en gran parte, por qué la institución es ahora particularmente cautelosa. Para los usuarios, la lección es clara: mantener una comunicación proactiva y transparente con su banco es la mejor herramienta para asegurar la continuidad y salud de su vida financiera.







